Email Marketing: Qué elementos tiene que tener una Newsletter

Crear una newsletter de calidad se ha convertido en una estrategia fundamental de email marketing para mostrar al consumidor los productos de las marcas, las novedades y, también, para proporcionar información interesante a los suscriptores.

Cuando decidimos enviar una newsletter a los clientes de nuestra base de datos, la redacción que hagamos de la misma será diferente según el objetivo que busquemos. Así, si pretendemos una venta en rebajas o informar de las novedades en la tienda online el emaling será distinto.

Pero hay una serie de elementos que son claves en cualquier tipo de comunicación y que deben, por tanto, figurar en todas. Estos elementos, junto con el orden en el que se dispongan, determinarán el éxito de la newsletter para conseguir los objetivos que nos hemos propuesto.

 

Ejemplo de NewsletterRemitente

El remitente es la primera información que le llega al suscriptor cuando ve un email en su bandeja de entrada. De la misma forma que ocurre con los sobres de papel en el correo postal, el remitente se conoce antes de abrir el correo electrónico, por lo que supone el primer paso para que el receptor lea el asunto o, directamente, lo elimine.

Para que un suscriptor reconozca el remitente de un email es imprescindible, al crear la newsletter, que el remite esté asociado inequívocamente con la marca que él conoce. Cuando un lector se suscribe a un blog o página web es porque ha decidido que le interesan sus contenidos. Por eso, el remite de la newsletter debe indicar, sin lugar a dudas, que el comunicado proviene de un sitio interesante para él.

También es recomendable que el email marketing se asocie a una persona física. De esta forma, el remitente es el nombre de esa persona que será, asimismo, la firmante del correo. Cualquier comunicación que se recibe con un nombre propio como remitente es más fiable que las que vienen remitidas por nombres corporativos. Una vez decidido cuál va a ser el remitente del correo es aconsejable mantenerlo en el tiempo, para que el suscriptor reconozca los correos.

Debemos evitar enviar comunicaciones desde una dirección no-reply, es mejor dar al suscriptor la opción de contestarnos si lo desea. Eso genera confianza y la retroalimentación de los suscriptores puede ser muy valiosa para nuestra marca.

Asunto

Junto con el remitente, el asunto es la primera información que recibe el destinatario de la newsletter y lo que va a determinar su apertura o no. El asunto también difiere según el propósito de la comunicación: si pretendemos una acción determinada debemos incluirla en el asunto. Las llamadas a la acción y crear un cierto sentimiento de urgencia son imprescindibles para que el correo se abra lo antes posible.

Otro aspecto para considerar al crear la newsletter y decidir el asunto es que el correo va dirigido a una persona concreta, por más que nosotros lo enviemos a un número amplio de destinatarios o hagamos emailing. Por eso, personalizar el asunto incluyendo el nombre del receptor puede ser un buen recurso para que este se sienta incitado a leerlo.

El asunto debe ser realista e informar al lector de lo que se va a encontrar a lo largo del mensaje, sin crear falsas expectativas. Lo novedoso siempre atrae a los lectores, pero si anunciamos en el asunto una novedad que luego no vamos a desarrollar en el cuerpo del mensaje, provocaremos una frustración que hará que desconfíe del próximo envío.

El asunto debe ser breve, no más de 50 caracteres, así facilitaremos que los usuarios puedan compartirlo en redes sociales sin tener que condensarlo.

 

Preencabezado

El preencabezado es un texto breve que aparece justo debajo del asunto en la bandeja de entrada de nuestra cuenta de correo. Por tanto, es el tercer elemento que ve el suscriptor cuando recibe un correo desde una marca, por lo que es otro factor importante para llamar su atención y aumentar las posibilidades de apertura. Es importante redactarlo correctamente y siguiendo unas pautas.

La extensión del preencabezado, igual que en el caso del asunto, debe ser breve y no exceder de 85-90 caracteres, para optimizarlo y poder compartir en redes sociales. Para no redactar un asunto excesivamente largo y complejo nos podemos ayudar del preencabezado y acabar de mostrar toda la información necesaria. Si en el asunto hablamos, por ejemplo, de una promoción, podemos utilizar el preencabezado para hablar de porcentajes, duración y otros aspectos prácticos interesantes para el lector.

El preencabezado también puede cumplir la función de respuesta a la pregunta que todo usuario se realiza cuando recibe un email: ¿para qué me sirve esta newsletter? Con la redacción de un texto estratégico aumentamos considerablemente las posibilidades de llamar la atención de manera positiva.

 

Contenido

El contenido que ofrecemos al lector que se ha decidido a abrir nuestra newsletter debe ser atractivo, aportar información interesante y estar bien redactado. Sin estas tres características no conseguiremos captar la atención de la persona a la que va dirigido y corremos el riesgo de que el próximo envío vaya directamente a la papelera.

El contenido debe estar relacionado con la actividad de la marca, lógicamente, y dividido por secciones. Así, facilitaremos que el lector pueda hacerse un esquema mental de lo que se dispone a leer y elegir lo que más le interese. Igual que las distintas secciones de un periódico, podemos diferenciar los asuntos que vamos a tratar con distintos tamaños de letra y tipografía. Tres o cuatro segmentos de contenidos son suficientes para facilitar la lectura fácil de la información.

En la redacción del contenido podemos incluir enlaces a otros elementos multimedia, para aumentar la información sin extendernos excesivamente.

 

Llamada a la acción

Es la parte que determinará una auténtica conversión con nuestra newsletter. Deben ser cortas y muy concretas, especificando claramente lo que se quiere conseguir del lector: registrarse, suscribirse, descargar, comprar. Es necesario incluir un verbo para que la acción quede clara y siempre guardando relación directa con el contenido de la comunicación.

Podemos colocar dos o tres llamadas a la acción, dependiendo del tamaño del boletín, pero siempre sin saturar al lector.

 

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Clémentine Blasco

Bilingüe y apasionada del marketing digital, estoy encargada de la producción de contenidos para Digitaleo. Trabajo en relación con el equipo comercial para proponer los contenidos que nuestros clientes y seguidores necesitan.